Durante la infancia y la adolescencia, Mitch (Ryan Reynolds) y Dave
(Jason Bateman) fueron amigos inseparables, pero con el paso de los años
se han ido distanciando. Dave es un abogado enganchado al trabajo, se
ha casado y tiene tres hijos. Mitch sigue soltero, es bastante inmaduro,
trabaja a veces y vive sin ataduras de ningún tipo. Mitch cree que Dave
lo tiene todo: una preciosa esposa (Leslie Mann), unos niños que lo
adoran y un buen trabajo en un prestigioso bufete. Dave, por su parte,
envidia a Mitch porque vive sin estrés ni presión ni obligaciones. Un
día, después de compartir una gran borrachera, los mundos de Mitch y
Dave se vuelven del revés: cuando se despiertan cada uno ocupa el cuerpo
del otro, de modo que no tendrán más remedio que intercambiar sus
papeles.